En 2008, se reciclaron en Cantabria 23.000 toneladas de envases ligeros (plástico, latas y briks) y envases de cartón y papel, 1.500 toneladas más que el año anterior. La cantidad de residuos aportada por habitante al contenedor amarillo alcanzó los 7,8 kilos, un 10% más que en 2007. Respecto al contenedor azul, las cifras ascienden a los 23,2 kilos por habitante y año, un 3% superior a la media nacional.
Así lo informó Ecoembes, cuyo principal objetivo para el próximo año gira en torno a disminuir el porcentaje de residuos impropios que los ciudadanos vierten a los contenedores de recogida selectiva por error. En concreto, en Cantabria, la media de impropios -residuos que se depositan incorrectamente en los contenedores amarillos- se sitúa en el 25%, similar a la media de España (25,2%).
Los envases de plástico, latas y briks depositados correctamente son transportados a las plantas de selección de Candina y El Mazo gestionadas por MARE.