Residuos

Por el término gestión de residuos, la normativa medioambiental define la recogida, el almacenamiento, la valorización y la eliminación de los residuos, incluida la vigilancia de estas actividades, así como la vigilancia de los lugares de depósito o vertido después de su cierre. La gestión se define de acuerdo a las características de los residuos objeto de la misma y de los sistemas de recogida necesarios para conseguir posteriormente un tratamiento adecuado del residuo, definido, bien por la legislación vigente, bien por los criterios medioambientales de las Entidades responsables de la gestión. MARE, siguiendo directrices del Gobierno de Cantabria, gestiona principalmente los residuos urbanos de origen domiciliario, haciéndose cargo también de la gestión de ciertos residuos industriales y sanitarios.

Las actividades principales de MARE en los residuos urbanos, de acuerdo a las diferentes fases de la gestión son:

Recogida y almacenamiento:

Se realiza la recogida de residuos urbanos y la recogida selectiva de envases ligeros y papel cartón en aquellos municipios que por sus características no disponen de los recursos necesarios y han solicitado este servicio al Gobierno de Cantabria. En la actividad de recogida de residuos urbanos, se dispone de una red de estaciones de transferencia con el objeto de optimizar el transporte a los destinos de tratamiento. Para los residuos de origen domiciliario que por sus características de peligrosidad o tamaño no pueden ser gestionados a través de las recogidas anteriores, MARE dispone de la Red de Puntos Limpios, formada por instalaciones y servicios de logística (punto limpio móvil, recogida de voluminosos y escombros). Los servicios anteriores se completan con otras recogidas como son los puntos limpios playeros en la época estival o actividades resultantes de la firma de Convenios de Colaboración como son el proyecto BOTUNI (recogida de envases metálicos en centros escolares) o la recogida puerta a puerta de cartón comercial en varios municipios de Cantabria.

Valorización:

Los residuos urbanos domiciliarios llegan a la Planta de Tratamiento Integral de Residuos Urbanos de Meruelo, donde se lleva a cabo la selección de los componentes reciclables (papel-cartón, envases ligeros, vidrio), así como de la materia orgánica, que se destina a la producción de compost. El rechazo combustible del proceso se aprovecha para generar energía eléctrica. Tanto los envases ligeros como el papel-cartón de los contenedores amarillo y azul, respectivamente, son transportados hasta alguno de los Centros de Recuperación y Reciclaje (CRR) existentes, situados en Santander, El Mazo (Torrelavega) y Meruelo. Allí los envases ligeros son sometidos a un proceso de clasificación por materiales y se forman balas que son entregadas a gestores autorizados para su reciclado.

Eliminación:

El rechazo no combustible de la Planta de Tratamiento se envía a vertedero para su depósito, junto con otros residuos asimilables a urbanos. El biogas formado en la fermentación del residuo es captado por medio de una red de tuberías, y se emplea para generar energía eléctrica, evitando además, su emisión a la atmósfera.