Agua

El agua es un bien cada día más escaso que demandan todos los sectores de la sociedad. El uso del agua debe ser racional y responsable, por parte de todos, con el fin de minimizar ambientalmente el impacto que produce sobre el medio tanto su utilización como su retorno.

La gestión integral del agua para el consumo de los ciudadanos se puede dividir en dos apartados: abastecimiento de agua potable, saneamiento y depuración de las aguas utilizadas para reintegrarlas en condiciones adecuadas, con el fin de cumplir los objetivos de calidad previstos en el medio receptor. Ambas se realizan a través de las administraciones públicas y han de ser lo más racionales y eficientes.

En Cantabria los abastecimientos públicos se realizan por parte de los ayuntamientos o bien por la administración autonómica, cuando los planes de abastecimiento abarcan más de un municipio.

El saneamiento y depuración de las aguas residuales urbanas en Cantabria está legislado mediante la Ley 2/2002 de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales de la Comunidad Autónoma de Cantabria. La mayor parte de estos sistemas son de competencia autonómica y MARE, entidad a la que se ha encomendado su gestión, actualmente explota los sistemas más importantes, que depuran la gran mayoría de las aguas residuales urbanas que se generan en Cantabria, aumentando cada año de forma significativa el número de instalaciones que gestiona.